¿Qué es una sauna facial iónica?

Una sauna facial es un aparato que está pensado para dejar nuestro cutis en las mejores condiciones, acabando con algunas imperfecciones como pueden ser arrugas, restos de maquillajes, impurezas varias, etc.

Tienen la particularidad de abrir los poros y dejar la piel muy hidratada, suave y elástica, clave para poder acabar con hasta las arrugas más arraigadas. En el momento en el que se coloque durante el rostro, será capaz de emitir una determinada intensidad de calor en forma de valor.

 

Se calcula que elevarán la temperatura en torno a los 110 grados Fahrenheit, temperatura clave para beneficiarnos de todas las ventajas del vapor, pero no tan elevada como para causar algún tipo de lesión dérmica de importancia.

A la hora de comprar una sauna facial, existe una función muy interesante: “Función iónica”. Supone la última innovación en cuanto a un tratamiento de sauna facial se refiere.

¿Qué es y para que funciona la función iónica en una sauna facial?

Algunos restos de suciedad que podemos tener en la piel pueden ser complicados de tratar, por lo que el simple vapor no puede con ellos, y tampoco las altas temperaturas. Esto tiene su razón de ser, ya que son estragos que han sido cargados de forma positiva, quedando impregnados a la piel.

 

La función iónica lo que hace es emitir una serie de iones en el vapor que se emite. Los iones no son más que unas partículas miscroscópicas que están cargadas de forma negativa. En el momento en el que la carga negativa del ion se junta con la carga positiva de la suciedad, ambos elementos serán neutralizados. De esta manera, la sauna facial podrá realizar su labor, acabando con cualquier elemento extraño sin ningún tipo de esfuerzo.

¿Cómo usar una sauna facial con función iónica?

El funcionamiento es prácticamente idéntico al de una sauna facial tradicional; en algunos modelos, la función iónica la tendremos que activar de forma adicional, tocando un botón en un momento determinado. Sin embargo, la gran mayoría de los modelos emitirán los iones de forma automática, bien cuando haya pasado un determinado tiempo, o bien desde el primer momento.

  • Lo primero que habrá que hacer para usar este tipo de aparato es preparar nuestro rostro. Se recomienda utilizar tan solo agua destilada, o bien agua de manantial. Dependiendo de las necesidades particulares de nuestra piel, también se pueden aplicar ciertas hierbas o aceites esenciales, aunque no siempre es algo recomendable.
  • Algunos modelos tienen la capacidad de incentivar la aromaterapia; con tan solo añadir unas pocas gotas de aceites esenciales, o productos especiales, podremos beneficiarnos al máximo de todos sus efectos.
  • Atamos nuestro pelo para evitar que pueda evitar la propagación del vapor y esperamos a que el aparato llegue a una temperatura considerable para empezar a actuar. Una buena técnica para usar la sauna facial iónica es colocar la toalla alrededor de la cabeza, con el objetivo de retener el calor.
  • Será en ese momento cuando los iones empezarán a realizar su acción, o bien cuando nos tocará activar la función.
  • Una vez que hayan pasado un par de minutos, o bien cuando se haya disipado el calor, apagaremos el aparato y habrá llegado el momento de apagar la piel. También puedes utilizar una crema hidratante para complementar el tratamiento de belleza.

Ahora que ya conoces como funciona una sauna facial iónica, y lo práctica que es, aseguro que no tardas mucho en hacerte con ese modelo que utilizarás de forma habitual.